BRUNO BOZZO (P3) EN GALICIA

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Piloto chileno sufrió lo indecible, pero lo que parecía un ''chiste gallego'' terminó como tremendo aprendizaje en este rally español - Por Smotos

Existen momentos o circunstancias que marcan un punto de quiebre importante en la vida de una persona. Una situación de ese estilo fue la que afrontó en los últimos días Bruno Bozzo en el Adventure Galicia, fecha válida tanto por el Campeonato Europeo como por el Español de Rally Cross Country, donde su tercer puesto final dentro del certamen ibérico quedará establecido como una estadística dentro de lo que fue una semana llena de aventuras para el puconino, quien a partir de todas las vivencias experimentadas en el rally ibérico, incluyendo un complejo barrancazo, saca valioso aprendizaje de una gran semana de carrera que el mismo piloto GasGas nos relata en primera persona para toda la feligresía de S Motos.

GRANDES SENSACIONES

“Quedé con un feeling brutal. Los primeros días fueron un poco complicados, ya que los afronté con la incertidumbre de no saber exactamente como iba a ser la navegación en la carrera. Poco a poco me di cuenta que podía rendir y que estaba bien entrenado. Eso me fue ayudando, ir agarrando confianza y estar en velocidad de punta durante las 3 etapas finales.  El feeling fue increíble. Tantas horas arriba de la moto te va soltando. Si bien sufrí un par de caídas feas, incluyendo un barrancazo, aún así fui avanzando página y agarrando buenas sensaciones. Todo lo que implique carreras largas de más de 5 o 6 días, tipo ISDE o este rally, me encanta. Son carreras en las que debes estar preocupado de descansar bien, de ver la suplementación y chequear cada detalle para que tu cuerpo rinda hasta el último momento”.

 

TERRENOS SIMILARES AL SUR DE CHILE

“En todo momento la carrera se desarrolló en zonas súper húmedas. Durante los primeros 3 días no nos escapamos nunca de la lluvia. Por suerte fui con roll off (antiparras), lo que me funcionó perfecto. Me encontré con un clima similar al sur de Chile. Es verdad que llueve mucho, pero la tierra absorbe muy bien y el grip siempre fue bueno. Los días finales sin lluvia fueron un disfrute total, con clima y temperatura perfecta”.

 

COMIENZO DIFÍCIL

“Empecé bastante nervioso, la verdad es que me dejé llevar por los comentarios y tenía miedo con respecto a la navegación. Me decían que en Galicia se pierden todos. Entré con ese miedo al prólogo y como consecuencia de aquello me fue horrible. Entré expuesto a los problemas y me terminé perdiendo. Luego, una vez entrando en las etapas, me di cuenta que si bien era un rally complejo en navegación, no tenía nada en especial con respecto a lo que he entrenado. A partir de ahí poco a poco fue saliendo el ritmo. En la etapa 1 anduve rápido, pero me penalizaron con 10 minutos por cometer una infracción de velocidad y es allí donde asumo mi error, que fue no leer el reglamento completo donde salía que el límite máximo era de 110 km/h. En varias zonas en que daba gas llegué a 120 o 130 km/h. Obviamente el castigo me generó rabia en su momento, pero fue un buen aprendizaje y di vuelta la página, ya que los rallies son muy largos”.

 

MOMENTO DE GRAN APREMIO

“Al día siguiente salí con otro enfoque, cuidadoso de no superar la velocidad límite, pese a lo cual forcé y sufrí el barrancazo. Me pasé de largo en una curva, quedé debajo de la moto un buen rato. Intenté sacarla por mis propios medios, pero como vi que no era viable salí a buscar ayuda y luego que pasaron unos minutos me encontré con unos pilotos que me decían ‘para que te vamos a ayudar si de ahí no la conseguiremos sacar, es imposible’. Ahí me quedó claro que tendría que ingeniármelas solo. Pese a la situación en ningún momento fue una opción abandonar la carrera. Tenía que sacar la moto si o si y ahí fue cuando hice una huella con la mano, y con una piedra hice una zanja en diagonal. Si bien el Hard Enduro no es mi fuerte, con la experiencia de los años y de los Red Bull Los Andes puse la moto en diagonal, metí primera a fondo y logré sacarla del barranco. Pasó cerca de media hora, por lo que la carrera estaba perdida. En ese momento me encontraba frustrado, pero ahora puedo decir que fue un triunfo oculto en lo personal haber finalizado esa etapa y de esa forma seguir en el rally”.

 

RESETEO

“En el día 3 salí un poco resguardado, ya que hasta ese momento no estaba contento con mi cometido. Veía mi actuación como un fracaso, por lo cual no tenía la confianza suficiente, pero tras esa etapa y luego de hablar con mi equipo hice un cambio de chip y salí el resto de los días en modo ataque, tomando en cuenta la reglamentación eso sí. Encontré mi velocidad y afronté esas etapas prácticamente como si fuera una cronometrada de enduro. Me di cuenta que allí estaba el flow (fluidez en la moto), corrí súper concentrado y cuando más rápido fui más seguro anduve sobre la moto. Tomé nota de que ir a fondo no implica asumir mayor riesgo, sino que se puede ir con el equilibrio de correr veloz, pero al mismo tiempo con un margen de seguridad”.

 

A TOPE

“Allí fue cuando me metí top 3 de una etapa y vi que estaba la velocidad para ubicarme en posiciones de avanzada. Adelante se encontraban los dos pilotos factory de Aprilia (Jacopo Cerruti y Juanjo Fernández), quienes tienen experiencia y navegan muy bien, pero en la quinta etapa me decidí a ir firme detrás de ellos, ya que si lo conseguía podría llevarme la etapa. En el día 5, uno de los más largos, si bien me perdí al principio, me mantuve firme y seguí pensando en los pilotos de Aprilia. Ataqué y alrededor del kilómetro 100 los comencé a ver. Luego los pillé y desde ahí me fui con ellos, lo cual fue una decisión inteligente para asegurarme el triunfo de la etapa”.

 

ADRENALINA INDESCRIPTIBLE

“En el día final me tocó abrir pista, una de las mejores experiencias de mi vida. Me encantó la sensación de despertar en la mañana y saber que te tocará guiar la carrera. Sentí un nivel de adrenalina y emoción que deseo repetir. Salí con muchas ganas y bien enchufado. Hasta el kilómetros 17 iba perfecto, pero en una zona de neblina me pasé de largo y me perdí. De todos modos justo se abrió el way point, por lo tanto lo seguí, sin embargo, el camino no me llevaba a ese punto. Ahí dije ‘ahora si que cagué, estoy perdido’. Tuve que volver a encontrar la ruta en el roadbook. Cuando volví al camino me habían pasado alrededor de 4 pilotos. No tuve mucho margen de recuperar, pues era una etapa corta de 100 kilómetros, por lo tanto el enfoque pasó a estar en terminar y volver sano a casa. Lo importante es que conseguimos el podio”.

 

BALANCE FAVORABLE

“Viví una montaña de emociones en este rally. Pasé momentos duros como también instantes de felicidad, tristeza, cansancio y alegría, Fue una escuela de aprendizaje tremenda, estoy muy contento y agradecido del tipo de carreras que estoy disputando, de las personas de las cuales me he rodeado y de la energía que existe en esta clase de competencias”.

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